Atardeceres en el Cabo

15 febrero, 2013 / Relatos / 0 Comentarios

Cuando estoy convaleciente me gusta ir al Cabo. Es un lugar adecuado para curar heridas. Desgarros del alma, roturas fibrilares, esguinces.

De septiembre a junio hay poca gente. En los meses de invierno menos. Quedan los lugareños, escasos, y algún desnortado que se fue muy para el sur. Hay alemanes y finlandeses que van en chanclas y pantalón corto, mientras los demás nos tapamos con gorros para combatir la fría humedad que se mete en los huesos.

Verdaderamente es un buen sitio para dar bandazos. >>seguir leyendo