Días de nada y rosas

Escribir me resulta entretenido y enriquecedor. Durante años los relatos que iba pergeñando se los enviaba a los amigos. Cuando tenían un rato lo leían y me comentaban. Algunos señalaban inconsistencias. Otros sugerían temas. Finalmente había gente a la que, simplemente, le parecía muy bien todo aquello.

Cubiertas Final_blogHace tiempo me decidí a reunir parte de esas historias en ‘un libro de verdad’. Tenía la idea de que, en último caso, me gustaría echar un vistazo a lo que escribí hace años, quizás recordando aquella época en la que me dio por jugar a ser escritor. Y para ello sería útil tener el material compilado. Y poder sacar el volumen de la estantería de la biblioteca para hojearlo.

Hay una distancia considerable, de trabajo, entre tener unas hojas manuscritas, que incluso pueden estar bien editadas en Word, y un libro. Existen multitud de pequeños detalles, que se traducen horas, para convertir esas historias en un objeto físico –y virtual. En un libro.

En ese punto cobra sentido la división y especialización del trabajo. Teóricamente el escritor escribe, y a partir de entonces entran en juego el editor, el traductor, el maquetador, el portadista, el ilustrador, el comercial, el informático, etc.Blog_146

Pero eso es en las películas. Afortunadamente uno tiene buenos amigos y después de sondear distintas formas de llevar a cabo el proyecto apareció Jasten Fröjen. Ignacio y Sara saben lo que hacen; les pareció relativamente sencillo dar el salto que a mí me resultaba inabordable. Han hecho un buen trabajo, salta a la vista. Para colmo, en estos tiempos que corren, han actuado de forma desinteresada. ‘Nos gusta tu estilo directo, de frases cortas’. ‘Son divertidas esas cosas que cuentas, nos parece muy bien ayudar a sacar iniciativas de este tipo adelante’. La vida te da sorpresas.

Además mi buen amigo – y profesor de dibujo- Alfonso Girón, al que llevaba un tiempo tratando de enredar, me ha prestado parte de sus obras artísticas para entreverarlas con los relatos. ‘Para mí es un placer que mis dibujos puedan formar parte de otra obra y lleguen así a más gente’. Dice el tío detrás de su pipa. Sorpresas te da la vida.

Blog_147Y para remachar la faena Leo me presta una foto, Isabel Fernández pone voz a parte de algunos relatos, para abrir boca, (El perro, Hacienda, Principalía de Jaimónides) y Alberto anda buscando la manera de poner el libro para que pueda ser digerido por la pléyade de cacharros electrónicos que cada vez son más habituales.

Así que a todos ellos tengo que darles las gracias. Y por supuesto a toda la gente que me anima a escribir. Y que lee lo que escribo. Me aportáis sugerencias muy útiles, desde otra perspectiva, desde la del lector. Me señaláis erratas y burradas que se me escapan.

No puedo olvidar tampoco al tipo que hizo que me creyese que podía publicar algo. Ladislao Aguado, escritor y periodista cubano, fue el primero que me publicó un relato. Me lo trajo el destino de la mano de Royer, otro amigo.

Aunque los que me rodean han hecho lo que han podido, he tenido que asumir tareas que otros harían mejor. Pero el presupuesto llega hasta donde llega. Yo fui mi propio corrector, lo cual no es muy recomendable. Seguro que se han escapado algunas erratas (creo que cuando cierro el ordenador aaprovechan para reproducirse), pero ya no doy más de sí. Además hice un tráiler para presentar el libro, por inquietudes. Almu hizo de cámara aunque huelga decir que su papel, en todo este proceso, fue mucho más significativo que grabar las chorradas que se me iban ocurriendo.

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Y como esto no es una película, no hay detrás una distribuidora que surta todas las librerías del mundo con estos relatos. La única manera de conseguir el libro, por el momento, es que os lo lleve yo u os proponga algunos puntos de recogida. Ya veremos cómo lo hago. Si os interesa no os preocupéis que ya encontraré la manera.

Veamos en qué acaba todo esto.