Ganar

11 octubre, 2014 / Relatos / 0 Comentarios

Caminar despreocupadamente. Sin ninguna pretensión. Despacio porque hay tiempo. Es el único ingrediente del que sobra.

El plan es muy sencillo. A veces tiene planes tan obscenamente sencillos que se alarma.

“El plan es verte y escucharte. Nada más”, recapitula.

Mientras tanto da vueltas por la ciudad. Busca un lugar en el que escribir. En tres días ha topado con dos idóneos para sus propósitos. Más que suficiente.

La ciudad le abruma con sus propuestas. Le dispersa.

Los turistas han ido apoderándose de la esencia del lugar. Consumiéndola. No se sabe muy bien cómo fue el proceso. En principio la gente llega atraída por las peculiaridades de la ciudad, por su idiosincrasia. Por sus bares y comercios. Por los monumentos y el clima. >>seguir leyendo