Born to run, de CHRISTOPHER McDOUGALL

12 Junio, 2012 / Reseñas / 2 Comentarios

Este es un libro altamente motivante, al menos para mí, que siempre me ha atraído la idea de la autopropulsión, es decir, la manera de trasladarse de un lugar a otro por medios propios: corriendo, andando, en bicicleta, en piragua.

Y lo que expone este libro es la teoría de que el ser humano se ha desarrollado evolutivamente para correr largas distancias. Hemos sobrevivido gracias a nuestra capacidad para perseguir animales y agotarlos corriendo. No muy rápido, pero sí durante largas distancias. Somos los mejores en eso. Andamos erguidos porque es el mejor mecanismo de ventilación pulmonar. Y tenemos el más exquisito sistema de refrigeración que existe, las glándulas sudoríparas.

Además de referenciar estas teorías el autor se vale de los indios Tarahumara de Méjico como hilo argumental del libro y para poner ejemplos vivos de lo que somos capaces. Gente que corre más de cuatrocientos kilómetros sin parar. En sandalias, sin mucho aporte calórico. Casi a pelo.

La historia que nos cuenta McDougall es fascinante. La falta de ejercicio de nuestras sociedades tiene como consecuencia un montón de enfermedades. Quizás la más obvia es la obesidad, pero también la diabetes y el cáncer, altamente correlacionado con el contenido de grasa en nuestros cuerpos.

Hay una frase muy buena que cita el autor varias veces y que resume esta conexión entre salud y ejercicio: no paramos de correr porque nos hacemos viejos, nos hacemos viejos porque paramos de correr.

El tipo incluso defiende que lo ideal sería correr descalzos. En todo caso con un calzado duro, precario. El pie está diseñado para eso, contiene un cuarto de todos los huesos de nuestro cuerpo y por tanto todo lo que sea poner cosas de por medio entresuelo y pie anula las sensaciones que el pie necesita. De ahí se deriva el gran número de lesiones que afectan a los corredores. Casi el 90% de la gente que corre tiene lesiones recurrentemente. Este aspecto está muy cubierto en el libro con numerosas referencias.

La potencia que uno tiene para correr a los 19 años sube progresivamente hasta los 27. Ahí está nuestro esplendor. Que va decayendo, lentamente, hasta que a ¡los 65! tenemos la misma potencia que a los 19. De la misma manera la diferencia entre sexos es nimia. Las mujeres corren mucho. Pero mucho.

Sí, estamos hechos para correr, no para hacer zapping.

En la web: TED talks y youtube


"Escribo como terapia. Para entender el mundo. Intento aprender a escribir. Me enseño a escribir. Está claro que soy escritor. Porque escritor es el que escribe." J.M. Valderrama

jmvalderrama:


2 Comentarios

  1. David

    21 Junio, 2012
    / Responder

    me alegro de que te haya gustado!


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