Ficción con drogas

31 octubre, 2011 / Reseñas / 1 Comentario

En aquellos tiempos me rodeé de objetos fetiche que creía me servirían para hacer una obra maestra. En aquellos tiempos pensaba que bastaba con colocar una máquina de escribir en una habitación en penumbra ahogada en humo para comenzar a escribir. El vaso de whisky, sin hielo, como recomiendan los puristas, era el elixir necesario para que fluyesen las palabras.

Metía una hoja en el rodillo, ajustaba los márgenes. Me aseguraba de la horizontalidad de los renglones. Daba el primer sorbo al whisky, que me calentaba el esófago. Ya está, ya está, creía yo. Ahora –pensaba yo, apoyado en los argumentos e ilustraciones que estudiaba en biología- el alcohol percola al torrente sanguíneo que lo lleva al cerebro y entonces las neuronas se conectan más fácilmente. Las dendritas, alteradas por la droga, se retorcerán, se excitarán y buscarán ‘nuevas’ conexiones. >>seguir leyendo


Un puente sobre el Drina de I. ANDRIC

9 octubre, 2011 / Reseñas / 0 Comentarios

Una novela deliciosa que nos cuenta cómo transcurre la Historia de los Balcanes. Para ello el autor –premio Nobel en 1961, a todo esto- se centra en la pequeña localidad de Visegrad y selecciona un período de unos trescientos años que van desde la construcción del puente que se hizo para salvar el río Drina –la unión simbólica y real entre Oriente y Occidente- hasta su destrucción, cuando ya el puente y la región dejaron de ser un punto geoestratégico.

La barbarie y la violencia que han marcado esta zona queda patente en el libro. Uno de los pasajes más impactantes que jamás he leído aparece aquí: el empalamiento de un saboteador del puente pone los pelos de punta. >>seguir leyendo


Cuatro hermanas de J. CARLETON

13 septiembre, 2011 / Reseñas / 1 Comentario

Excelente. Una joya encontrada de manera más o menos casual. No puedo mentir. Lo primero que me llamó la atención fue la portada. Tres jugosos pares de muslos. Que deberían ser cuatro. Tres jovencitas en el campo. Aunque deberían ser cuatro. El objetivo de la cámara se situó por debajo de las chicas, lo que da un aire de grandeza a la fotografía en blanco y negro.

Después vi una reseña en el Babelia. Me pareció interesante. La recorté y la guardé en mi archivo. Volví a topar con el libro en la estantería de una librería. El libro pertenece a una editorial joven (http://www.librosdelasteroide.com/) que tiene un catálogo muy atractivo compuesto por libros que han ido escapando a las editoriales tradicionales (por ejemplo todas las trilogías de Robertson Davies). Tenía dudas y eché un vistazo a la contraportada: ‘De los cientos de novelas que he editado esta es la única que realmente he releído en varias ocasiones’. Dice el editor original de la novela. Eso fue lo que me llevó a comprarla. Y fue un acierto. >>seguir leyendo