Meses en blanco

17 agosto, 2018 / Sin categoría / 1 Comentario

Hay que ver el lado bueno de cuidar a un bebé, seguro que puedes aprovechar ratos para escribir mientras duerm

O a lo mejor leer algunas cosas, utilizar las notas de v

espera, un momento, del mov

es una etapa dura en la que

hay poco tiempo para

IN.


Cartas. (London, miserias y andanzas de un escritor en ciernes)

26 junio, 2018 / Relatos / 4 Comentarios

Abrir cartas durante ocho horas al día era el ejemplo perfecto para desmentir eso de que el trabajo dignifica al hombre. En muchos casos lo aliena hasta el extremo de convertir su cerebro en una esponja seca y hacer de él un autómata con la racionalidad de un mosquito.

En realidad, el trabajo ni siquiera consistía en abrir sobres. Eso lo hubiese enriquecido hasta convertirlo, dadas las circunstancias, en una actividad interesante. En la mesa iban descargando pilas enormes de sobres que abría una máquina y nuestra tarea consistía, exclusivamente, en sacar el papelito que había dentro (la empresa se dedicaba al escrutinio de encuestas), extenderlo e ir formando una nueva pila, al parecer no había artilugios que fuesen capaces de realizar esa maniobra. >>seguir leyendo


London, miserias y andanzas de un escritor en ciernes

Procedí a encender la pipa y me puse delante de la máquina de escribir con la vaga esperanza de que la inspiración se pasease aquella tarde por mi terraza.

Desde luego, en esta era donde la tecnología llega a cada rincón y la domótica amenaza con apoderarse de todas nuestras decisiones, suena demasiado retro lo de la máquina de escribir. Pero tenía mis razones. Algunas de índole sentimental, otras, aunque no lo parezca, de carácter práctico.

Había comprado aquella máquina en una tiendecita del barrio londinense de Finsbury. El capricho supuso una buena tajada de mis paupérrimos ahorros, pero estaba decidido a ser escritor y había que apostar fuerte. Vivía en una buhardilla. Era una casa destartalada, llena de inquilinos que iban y venían. Llevaba una vida desastrosa, al borde de la marginalidad. Sobrevivía con trabajos algo exóticos, como el de abrir cartas para una empresa de escrutinio de encuestas, un trabajo altamente especializado, pues mi cometido se limitaba a abrir los sobres y apilar los papelitos que contenían. Después, otro departamento mucho más técnico, contaba los papelitos y los dividía en varias montañitas de papel; nunca logré el ascenso. Trabajé de camarero, paseando perros y cargando muebles. Mi meta, en esa faceta de la vida que consistía en ganarse el pan, era ser jardinero, a tiempo parcial, de algún parquecito londinense. >>seguir leyendo


Cuento de Navidad (3/3)

8 mayo, 2018 / Relatos / 0 Comentarios

Tercera parte: Elisa y Miguel                                                          Lee aquí la Primera Parte

Hacía años que no ponía la mesa de Nochebuena con tanto esmero; tendría que actualizar su lista de últimas veces. Una mezcla de ilusión y nerviosismo la llevaba en volandas. En el horno, haciéndose lentamente, el segundo plato. La sopa de pescado no había más que calentarla en el último momento.

Ya debe de estar a punto de llegar, piensa para sí misma. De fondo música clásica, algo que para ella no es ninguna novedad, pero que circunscribe bien la situación que se aproxima. Las guirnaldas del árbol ofrecen una iluminación tenue y a la vez transmite unas notas alegres. Además, utilizará un par de velones que tenía en la cómoda y que no supo, hasta esa noche, que tuviesen otra función que coger polvo. >>seguir leyendo


Cuento de Navidad (2/3)

1 mayo, 2018 / Relatos / 2 Comentarios

Segunda parte: Miguel                                                                      Lee aquí la Primera Parte

Miguel camina todas las mañanas por su nuevo barrio. No ha perdido la costumbre de reconocer el territorio que habita. Tanto si se trata de una ciudad, como es el caso, o del campo, donde pasó muchos años de su vida, siente la necesidad de pisar el suelo y otear el horizonte. Incluso cuando estuvo destinado en una plataforma petrolífera en el Caribe, utilizaba sus ratos libres para explorar los recovecos de aquella inmensa estructura flotante. >>seguir leyendo


Cuento de Navidad (1/3)

Aproximándonos a las antípodas de las Navidades, e inspirado por mis paseos por el barrio (que incluye una residencia de la tercera edad), la madrugada fue testigo de cómo fue tomando cuerpo este relato. Lo presento en tres dosis, que espero sean las adecuadas.

Primera Parte: ELISA

Elisa fue una mujer avanzada para su época. Profesora de música y, por supuesto, madre a tiempo completo. Después de enviudar, a unas edades que son más para disfrutar, o cuando menos dejarse llevar, tuvo que volver a reinventarse y sacudirse la tristeza de encima. Siempre fue una mujer de recursos. Hay dos tareas en las que procura esmerarse: Estirar su miserable pensión de manera que pueda vivir con cierta dignidad, y apuntar en una lista la última vez que hizo algo. >>seguir leyendo


Una charla en Úbeda

20 abril, 2018 / Sin categoría / 10 Comentarios

Cerca de las siete desayuno en Huéneja. No es la primera vez. Media de tomate o de mantequilla. Café largo. Parroquianos que madrugan para ir a cazar. O por salir de casa y dar una vuelta. Sentir el frío. Alguna faena en el campo. También es el lugar en el que recalan los montañeros. Desde allí miran Sierra Nevada, estudian qué corredor hacer, o si es preferible seguir hacia el oeste, en busca de tresmiles, con más nieve y hielo.

Suelo formar parte de alguna de estas partidas, pero la indumentaria que hoy llevo me descalifica para esas hazañas. Zapatos de cordones, camisa. Sin guantes, sin crampones. Esta vez mi destino está más al norte, en Úbeda. >>seguir leyendo


La paloma

23 marzo, 2018 / Relatos / 4 Comentarios

No era partidario de la siesta. Ni siquiera en verano, de vacaciones. Le gustaba aprovechar ese tramo del día, proclive a la desidia, para avanzar en su trabajo. Prefería las sombras de su despacho al bullicio de las playas. Allí, con las persianas bajadas, clausurando la atroz claridad del Mediterráneo, y arrullado por el cíclico movimiento del ventilador daba rienda suelta a sus inquietudes. Se sumergía en la profundidad insondable de las hojas Excel y el contenido enigmático de unos informes económicos. Mejor que hacerlo en las aguas transparentes de la piscina; odiaba exponer su cuerpo lechoso y flácido a la vista impúdica de desconocidos, por más que todos tuviesen pinta de reptiles enfermos donde él, en ningún caso, sería el peor espécimen. >>seguir leyendo


Los lunes con Julia

1 marzo, 2018 / Relatos / 7 Comentarios

Y los martes, y los miércoles, y los jueves…

Una de las grandes ventajas que ofrece el precario mundo científico es que cada poco ofrece bolsas de tiempo en las que uno puede dar rienda suelta a sus inquietudes. Algunos de estos parones, que en primera instancia tiene carácter indefinido, los aproveché para escribir libros, otros para viajar lejos y subir montañas. En otras ocasiones he prolongado mis investigaciones, en un intento por seguir vinculado al exigente mundo académico.

Esta vez tengo un proyecto innovador y altamente estimulante. Tengo entre mis manos el mejor proyecto de mi vida: cuidar a mi hija. >>seguir leyendo


Bicicletas

19 febrero, 2018 / Relatos / 4 Comentarios

En mis idas y venidas al Cabo me topo con bicicletas. El terreno les es propicio. La llanura durmiente que dulcemente se prolonga en un mar generalmente amigable no ofrece dificultades y además regala un paisaje hermoso.

Conduzco escuchando música. Inevitablemente se suceden los pensamientos y alguno de ellos me acaba por envolver. El que me atrapa en esta ocasión evidencia que el ingeniero cuadriculado o el compulsivo científico con necesidad de clasificar la realidad, siguen siendo personajes a los que no renuncio. >>seguir leyendo