Nota de amor, de admiración

Hay algo, o mucho, de impostor en esto de escribir. Pretender que un puñado de palabras te suplanten funciona bien en la distancia, manteniendo un contacto esporádico, puede que regular, pero nunca rutinario. Mi coartada de admirador incondicional se desploma al atravesar el filtro del matrimonio, de la paternidad, cuando aflora el mal humor, la irracionalidad del enfado perpetuo. Ese rancio orgullo castellano que afronta los golpes de la vida a base de armaduras oxidadas en campos de batalla corrompidos por la humedad tropical y el abrasador sol de agosto. >>seguir leyendo


Sin nieve no hay paraíso

Paso los días a la espera de nubarrones, de que se levante viento. El General Invierno no se digna a aparecer y por las noches salto con avidez de un canal a otro en busca de un pronóstico del tiempo que me agrade, uno que muestre un mapa con copos de nieve. Escudriño la aplicación del móvil, oteo el horizonte. Todo con la esperanza de encontrar indicios que anuncien la llegada del buen tiempo, esto es, de chaparrones, nevadas y tormentas con abundante aparato eléctrico. Sí, soy un poco como el personaje de esa canción de Brassens, traducida por Javier Krahe y cantada por Alberto Pérez: >>seguir leyendo


Las Calmas de Enero

Salgo a correr por el barrio. No es mi primera opción. Ni tampoco la segunda. Una zona residencial que va adueñándose de las antiguas huertas. Hay campos esperando nuevos edificios. Los dueños, a su vez, aguardan ansiosos la venta del solar. Quien les iba a decir a ellos que aquel terruño, cerca del Andarax, un pedazo de tierra más bien desagradecida, que fue testigo de tantas penurias, ahora les iba a hacer ricos. Ricos hasta hartarse. Si no fuese por el Santi, que está loco, o quizás sea la mujer, que le malmete, el caso es que quiere más pasta. Luego hay que repartir y eso se queda en nada, esgrime como argumento. Mejor esperar, que esto está otra vez al alza. Y claro, los hermanos se desesperan, y las cuñadas, y los cuñados y todo aquel que tenía la esperanza de tener billetes frescos en mano. Hasta hay alguno que ya se ha metido en negocios y ha adelantado dinero. Cada vez que una constructora levanta un cartel enorme anunciando nuevas y confortables viviendas, las mejores de la Vega, se llevan las manos a la cabeza. >>seguir leyendo


Los libros de Áncora & Delfín

13 noviembre, 2018 / Impresiones vitales / 2 Comentarios

La estantería ocupa una pared entera, desde el suelo hasta el techo, y tiene todas las baldas combadas por el peso de los libros. Hoy su lugar en la casa no es prioritario, está en un cuarto que se utiliza poco, en el que duermo cuando vuelvo al hogar familiar, en alguno de los esporádicos viajes a Madrid. Antes de deshacer la maleta, atraído por los libros que allí reposan, vuelvo una y otra vez a explorar los títulos que, mansos en los anaqueles, esperan que alguien los saque de allí y les dé un baño de luz, ojee sus páginas, huela el papel y admire su portada. Esas son sus credenciales para convencerte de que merece la pena que les liberes de su reclusión. >>seguir leyendo


Darwin & Palma

La escena que me retrotrae a aquella época de profesor impostado y lecturas fratricidas tiene lugar en la cafetería situada frente a la boca del metro de Plaza de España en Palma de Mallorca. Un local de corte clásico, con camareros uniformados que te atendían con una enorme bandeja redonda cargada de cafés y un paño blanco pendiendo del antebrazo.

El tiempo era desapacible y allí buscaba refugio después de clase. La necesidad de fumarme una pipa me llevaba a ocupar una mesa en la terraza parcamente protegida de las inclemencias del tiempo por una lona transparente. Allí, al calor rácano de unas estufas que lo mismo servían para calentar cafeterías o naves de pavipollos, pasaba las horas esperando que el tiempo se detuviese; pensar que al día siguiente tenía que volver al aula me deprimía. >>seguir leyendo


Los desiertos y la desertificación

A finales de 2015 presenté al comité editorial del CSIC una propuesta para escribir un libro divulgativo que tratase sobre la desertificación, materia a la que me llevo dedicando desde hace unos 15 años como investigador científico.

En colaboración con el sello editorial ‘Los libros de la Catarata’, el CSIC propone la colección ‘¿Qué sabemos de?’, para acercar al público general conocimientos que normalmente se vuelcan en foros especializados e inaccesibles al común de los mortales. Se trata de que la ciencia, lo que hacen los científicos, llegue en un tono amable a la gente. >>seguir leyendo


Granada & Humboldt

El tren, despiadadamente lento, serpentea entre las formaciones acarcavadas del desierto de Tabernas. Cuando los temporales tienen a bien instalarse en esta parte del país, el paisaje, decolorado por el sol, adquiere matices insospechados. Llueve y la escorrentía se afana por profundizar los rasgos de un paisaje que parece sumamente deleznable.

La revisión oftalmológica ha ido a caer en un día gris de noviembre. Una de esas jornadas desapacibles que fomentan el consumo de unas buenas migas alrededor de una lumbre y echan por tierra el concepto que los turistas tienen de la provincia. En Almería también puede hacer un frío del carajo. >>seguir leyendo


Enciclopedia ilustrada de mis ancestros

Recientemente mi hermano Alfonso acaba de publicar un libro-enciclopedia títulada ‘Historia de mis Ancestros. De los linajes más antiguos, nobles e ilustres de la humanidad’ de carácter biográfico-genealógico.

Se trata de un ebook en formato pdf con ilustraciones de unas 2250 páginas, que abarca desde 3850 aC hasta nuestros días. El recorrido genealógico se acompaña de una revisión histórica de los períodos analizados. Así el libro es también un manual de Historia básica. >>seguir leyendo


Expediciones zoológicas al Sahara Atlántico

Uno nunca sabe muy bien cómo le ven desde fuera. Cuando se trata de un grupo más o menos heterogéneo aunque con intereses y gustos en común, como puede ser Harmusch, lo que uno puede esperar es que a veces nos cataloguen como un poco descarriados, algo atípicos, con alguna cosa interesante que contar. Aunque tampoco podemos enfadarnos si alguien nos califica de personajes inmaduros en busca de sueños imposibles.

La idea de escribir este libro surge tras el interés que Nacho Ruiz, editor de Ediciones Rodeno, nos muestra tras leer un artículo publicado en Quercus (Asociación Harmusch. 2015. Tras los pasos de Valverde: expediciones al Sahara Occidental. Quercus. Cuaderno 348: 26-33) en el que dábamos cuenta de nuestras expediciones al Sahara y sus hallazgos zoológicos. Así, el verano transcurre entre calores soporíferos y versiones que de los distintos capítulos nos enviamos de unos a otros y que, poco a poco, se van puliendo y ensamblando. >>seguir leyendo


Sobre Muñoz Molina

Andrés es un excelente recomendador de libros. Cuando a uno le gusta leer, este tipo de informadores, los que leen mucho y tienen un gusto parecido, le pueden salvar a uno más de un verano, incluso de una depresión [1]. Aparte de Inés y de Silvius, que siempre me nutrieron de buenas lecturas, Mr. Andrew ─que incluso montó un Club de Lectura─ me ha abierto los ojos en más de una ocasión. Recuerdo cosas memorables como Insensatez, de un hasta entonces desconocido, para mí, escritor salvadoreño, Horacio Castellanos-Moya, o Argos el ciego, una exquisita evocación del amor. Hubo un libro que me resistía a leer. «¿No leíste Beatus Ille? ─me dijo con cara de sorpresa─. No, no puede ser. Tenés que leerlo. Hacéme caso». Y era tal su insistencia, su manera de presentarlo, que al final cedí. >>seguir leyendo